En Intercerco contamos con experiencia y capacidad para desarrollar cerramientos en instalaciones deportivas. Trabajamos en pistas de pádel, pistas de tenis, pistas de fútbol o pistas multiuso. Los distintos tipos de cerramientos que ofrece nuestra empresa, desde cristal hasta malla de simple torsión, permiten poner a disposición de nuestros clientes una amplia gama de productos para cubrir las necesidades del sector. Algunos de los productos que fabricamos e instalamos en este tipo de cerramientos metálicos son:
También realizamos la instalación de cercados de perímetro de juego, barandillas de seguridad y cerramientos de polideportivos.
Más información sobre nuestros cerramientos en instalaciones deportivas, llame al 620 938 300
Existen diversos modelos de vallados que son usados para las instalaciones de todo tipo de deportes. Cada uno de ellos, cuenta con normativa regulada propia que norma el tipo de acondicionamiento, vallado y cerramiento que debe existir, así como las características que las estructuras deben tener para que cumplan las funciones del respectivo deporte que se esté realizando.
La normativa que lo regula es la N.I.D.E. (Normativa sobre Instalaciones Deportivas y Esparcimiento), una agrupación de normativas del Consejo Superior de Deportes, dependiente del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. Es el Ministerio el encargado de determinar las condiciones reglamentarias y de diseño que han de seguir los constructores a la hora de levantar cualquier establecimiento deportivo.
Las redes de protección deportivas se colocan tanto en popipropileno, por su destacable manejabilidad y en nylon o poliamida ya que su comportamiento al pliegue y estabilidad hace que sean la mejor opción para instalar en frontones, campos de golf, campos de fútbol, etc.
En estas redes de protección la medida de cada malla varía para evitar la marcha de balones, pelotas u otros objetos, con la finalidad de proteger otros espacios y a las personas que pudieran estar alrededor.
Dependiendo del cierre que se quiera colocar, los sistemas de colocación, sujeción y los materiales varían en cada caso. Por ejemplo, los cierres habituales de campos de golf y fútbol, pistas de pádel, etc. son por medio de postes, siendo el material usual de acero galvanizado con sus correspondientes características.
Hoy en día, el pádel es uno de los deportes reyes en cuanto a popularidad entre la población, así como también es uno de los deportes con más innovación en cuanto a sus instalaciones y cerramientos. En un breve período de tiempo, la práctica de este deporte se ha transformado en un fenómeno social con un número de aficionados en constante aumento.
Todo ello ha propiciado a los estamentos oficiales a regular y normalizar todos aquellos elementos que forman las pistas de pádel, incluyendo los vallados y cerramientos usados en la construcción de estas pistas de pádel. Es necesario que esta regulación incluya ciertas características propias de este deporte que lo convierten en tan singular.
La actividad de este deporte es desarrollada siempre en una pista rodeada por cerramientos, con una parte de muro o de cristal y con otra parte de vallado metálico.
Los cerramientos que son usados para el fondo de la pista se suelen construir con muro de obra o de vidrio, y el cerramiento de muro ha de realizarse con un bloque de hormigón prefabricado, pero también existe la opción de realizar un cerramiento de vidrio, ya que es admitido el vidrio laminado de seguridad en espesores de 8+8 y 10+10 mm.
Las fases de producción e instalación, así como el ciclo de vida útil de todos nuestros productos están bastante influenciados por su diseño. Todos nuestros medios de acero, verjas, mallas metálicas y vallas son particularmente manufacturados para poder gozar de resistencia a la corrosión y más seguridad para la protección sin olvidar, por supuesto, el lado estético.
Nuestros productos están dotados con la última tecnología, facilitando un plazo de recepción muy rápido y una calidad excepcional. Nuestro proceso productivo se encuentra informatizado para poder minimizar el margen de error de cada vallado metálico y de cada estructura.
Todos los materiales de nuestros cerramientos y de nuestras vallas cumplen con la normativa y con los sistemas de calidad de las normativas.
Contacte con nuestra empresa e infórmese de todos los servicios que ofrecemos a nuestros clientes.
La elección de un cerramiento para una instalación deportiva no debe basarse únicamente en el material o en el precio del vallado. Antes de definir la solución es necesario analizar las características concretas del recinto, el deporte que se va a practicar, el nivel de utilización de las instalaciones y las condiciones del entorno.
Un cerramiento deportivo debe cumplir varias funciones al mismo tiempo: delimitar el espacio de juego, controlar los accesos, mejorar la seguridad de los usuarios, evitar la salida de balones y otros objetos y proteger las zonas situadas alrededor de la instalación.
Por este motivo, cada proyecto requiere una solución adaptada. No necesita el mismo sistema una pista de tenis situada junto a una zona residencial que un campo de fútbol, un polideportivo municipal, una pista multideporte o un complejo deportivo privado.
También es importante considerar si se trata de una instalación deportiva nueva o de una renovación de un cerramiento existente. En proyectos de rehabilitación, por ejemplo, puede ser necesario conservar determinados elementos, adaptar los nuevos postes a cimentaciones existentes o solucionar problemas de corrosión y desgaste acumulados.
La ubicación de una instalación deportiva condiciona directamente las características que debe reunir su cerramiento.
En instalaciones situadas en zonas urbanas, comunidades residenciales, colegios o espacios municipales puede ser especialmente importante controlar la relación entre la zona deportiva y las áreas exteriores. El vallado puede contribuir a separar el espacio de juego de zonas de paso, jardines, aparcamientos, vías públicas o áreas de uso peatonal.
En instalaciones deportivas próximas a viviendas también conviene estudiar la orientación, la altura del cerramiento y la posible necesidad de incorporar soluciones complementarias para limitar determinadas molestias hacia el exterior.
Cuando el recinto se encuentra en una zona abierta, el proyecto debe prestar especial atención a factores como la exposición al viento, las condiciones meteorológicas, la estabilidad de los postes y la resistencia de los elementos de fijación.
Por eso, antes de instalar una valla deportiva es recomendable analizar el terreno y las condiciones concretas de la ubicación. Un cerramiento correctamente dimensionado y colocado puede ofrecer una mayor durabilidad y reducir la necesidad de intervenciones posteriores.
La seguridad debe ser uno de los criterios principales en cualquier proyecto de vallado de instalaciones deportivas. En un recinto donde existe circulación de personas, desplazamiento de balones y actividad física, todos los elementos del cerramiento deben integrarse correctamente con el resto de la instalación.
No se trata únicamente de impedir el acceso al recinto. También es necesario evitar, en la medida de lo posible, situaciones de riesgo relacionadas con elementos salientes, zonas deterioradas, puertas, puntos de unión o componentes que puedan interferir con la actividad deportiva.
La solución debe contemplar tanto la seguridad de los deportistas como la de entrenadores, trabajadores, espectadores y personas que puedan encontrarse en las inmediaciones.
En el caso de instalaciones que incorporan superficies acristaladas, además, deben tenerse en cuenta las exigencias aplicables a la seguridad frente al impacto y al riesgo de rotura del vidrio. El Código Técnico de la Edificación recoge requisitos específicos para superficies acristaladas situadas en zonas con riesgo de impacto.
Por ello, la selección de cada componente debe realizarse teniendo en cuenta el uso previsto y las características generales del proyecto.
Las puertas forman parte esencial del sistema de cerramiento y deben diseñarse de acuerdo con el funcionamiento previsto para cada instalación.
Un recinto deportivo puede necesitar diferentes tipos de acceso: entrada principal para usuarios, acceso para personal de mantenimiento, puertas de servicio, accesos para vehículos o puertas específicas para determinados espacios deportivos.
La ubicación y dimensiones de cada puerta deben facilitar el uso habitual del recinto sin comprometer la delimitación de la zona deportiva.
En instalaciones con un uso intensivo también es importante considerar la frecuencia de apertura y cierre. Una puerta que se utiliza varias veces al día está sometida a un desgaste muy superior al de un acceso ocasional, por lo que sus herrajes, bisagras, sistemas de cierre y puntos de fijación deben seleccionarse teniendo en cuenta este factor.
Además, el acceso debe quedar correctamente integrado con el vallado para evitar puntos débiles o zonas que puedan deteriorarse con mayor facilidad.
Los cerramientos para campos deportivos pueden utilizarse para delimitar tanto instalaciones completas como determinadas zonas dentro de un complejo deportivo.
En un mismo recinto pueden coexistir campos de fútbol, pistas de entrenamiento, pistas multideporte, zonas de calentamiento, áreas de circulación y espacios destinados al público. En estos casos, el cerramiento puede ayudar a organizar el conjunto y establecer una separación clara entre las diferentes áreas.
El diseño debe tener en cuenta la trayectoria habitual de los balones y otros elementos utilizados durante la práctica deportiva. De esta forma, el sistema de protección puede plantearse de manera específica en aquellas zonas donde exista una mayor posibilidad de que los objetos abandonen el área de juego.
Las necesidades también cambian según el deporte. Las pistas de tenis, campos de fútbol, pistas multideporte, frontones o instalaciones escolares presentan características de uso diferentes y requieren soluciones adaptadas a cada caso.
Las Normas NIDE del Consejo Superior de Deportes contemplan diferentes disciplinas y categorías de instalaciones, incluyendo campos pequeños, campos grandes, atletismo, piscinas y otras instalaciones deportivas.
Los centros educativos necesitan soluciones de cerramiento especialmente pensadas para espacios con un uso frecuente y por diferentes grupos de edad.
En colegios e institutos es habitual encontrar pistas multideporte, campos de fútbol, pistas de baloncesto y otras zonas exteriores que necesitan estar correctamente delimitadas.
En estos proyectos es importante valorar la resistencia del cerramiento, la facilidad de mantenimiento y la seguridad de los elementos que quedan al alcance de los usuarios.
También puede ser necesario separar las pistas deportivas de patios, zonas de recreo, accesos al edificio o áreas de circulación.
En el caso de polideportivos y centros deportivos municipales, el número de usuarios y la intensidad de utilización pueden ser todavía mayores. En consecuencia, el sistema debe estar preparado para un funcionamiento continuo y para las labores periódicas de conservación.
Las instalaciones deportivas municipales suelen tener unas necesidades particulares debido a la variedad de usuarios y a la intensidad de uso.
Un mismo complejo puede acoger entrenamientos, actividades escolares, competiciones, eventos deportivos y actividades de ocio. Esto hace que los cerramientos deban ofrecer una solución funcional y resistente durante diferentes franjas horarias y situaciones de uso.
En este tipo de proyectos es especialmente importante definir correctamente:
La planificación previa permite evitar modificaciones posteriores y facilita que el cerramiento quede integrado en el proyecto general de la instalación.
No siempre es necesario construir un cerramiento completamente nuevo. En muchas instalaciones deportivas existentes el objetivo consiste en renovar un vallado deteriorado o sustituir determinados elementos.
Con el paso del tiempo pueden aparecer problemas como corrosión, deformaciones, roturas de malla, deterioro de fijaciones, desgaste de puertas o daños ocasionados por el uso continuado.
Una revisión del cerramiento permite determinar qué elementos pueden conservarse y cuáles deben sustituirse.
La renovación puede plantearse de forma parcial cuando la estructura existente mantiene unas condiciones adecuadas, o de manera integral cuando el deterioro afecta a buena parte del sistema.
Esta opción permite adaptar instalaciones deportivas antiguas a las necesidades actuales sin tener que plantear necesariamente una actuación completa sobre todo el recinto.
El mantenimiento es un aspecto que conviene tener en cuenta desde el momento en que se proyecta el cerramiento.
Una revisión periódica permite detectar con antelación posibles problemas en postes, mallas, uniones, puertas, bisagras, sistemas de cierre y puntos de anclaje.
En instalaciones de uso intensivo resulta especialmente recomendable comprobar periódicamente aquellos elementos que están sometidos a un mayor número de movimientos o impactos.
El mantenimiento preventivo puede incluir:
Mantener el cerramiento en buenas condiciones no solo ayuda a prolongar su vida útil, sino que permite conservar las condiciones de seguridad y funcionamiento previstas inicialmente.
El precio de un cerramiento para una instalación deportiva depende de las características concretas de cada proyecto. No existe una tarifa única porque intervienen diferentes variables relacionadas tanto con el suministro como con la instalación.
Entre los factores que pueden influir en el presupuesto se encuentran la superficie y perímetro a cerrar, altura del cerramiento, tipo de sistema elegido, número de puertas, características del terreno, accesos a la obra, estado de la instalación existente y necesidades específicas del recinto.
También puede variar el coste cuando se trata de una instalación nueva frente a la sustitución de un cerramiento antiguo.
Por este motivo, para conocer el precio real es necesario estudiar las características del proyecto y definir previamente la solución más adecuada.
Un presupuesto profesional debe contemplar no solo el material, sino también los elementos auxiliares, sistemas de fijación, puertas y la instalación del cerramiento deportivo.
La instalación comienza con el estudio de la zona que se quiere delimitar. Antes de colocar los elementos del cerramiento es necesario conocer las dimensiones, características del terreno, puntos de acceso y condicionantes existentes.
De forma general, el proceso puede incluir las siguientes fases:
La secuencia concreta puede variar en función del tipo de instalación y de las condiciones de la obra.
En proyectos de renovación también puede ser necesario retirar previamente parte del cerramiento existente y acondicionar las zonas donde se instalarán los nuevos elementos.
Cada instalación deportiva presenta unas condiciones diferentes. Por eso, un cerramiento deportivo a medida permite adaptar la solución al espacio disponible, al uso de la instalación y a las características del entorno.
En Madrid y su Comunidad existen instalaciones deportivas de muy diferentes dimensiones y características, desde pequeñas pistas particulares hasta complejos deportivos, centros educativos, instalaciones municipales y grandes campos al aire libre.
Intercerco trabaja en proyectos de cerramientos y vallados deportivos en Madrid, estudiando las necesidades de cada instalación para definir los elementos necesarios en cada caso.
El objetivo es conseguir un cerramiento funcional, correctamente integrado en el recinto y preparado para las condiciones de uso previstas.
Antes de comenzar una instalación es conveniente definir todos los componentes que formarán parte del proyecto.
Además del propio vallado, pueden ser necesarios diferentes elementos complementarios:
La ventaja de plantear el proyecto como un conjunto es que permite que todos los componentes funcionen de forma coordinada y que el resultado final responda a las necesidades reales de la instalación.
La normativa aplicable debe analizarse en función del tipo de instalación, su uso, las características del proyecto y las exigencias que correspondan en cada caso.
Las Normas NIDE del Consejo Superior de Deportes establecen condiciones reglamentarias y de diseño para diferentes instalaciones deportivas. El propio CSD señala que estas normas se actualizan periódicamente y que pueden servir como referencia en proyectos de instalaciones deportivas.
Además, pueden resultar aplicables otras disposiciones técnicas y reglamentarias relacionadas con la seguridad, accesibilidad, construcción y características específicas de la instalación.
Por este motivo, la selección de un cerramiento no debería realizarse únicamente a partir de un catálogo. Es necesario relacionar el sistema elegido con las características concretas del recinto y con los requisitos técnicos que sean aplicables al proyecto.
Un buen cerramiento debe integrarse en el funcionamiento general de la instalación. La solución adecuada será diferente dependiendo de si se trata de una pista deportiva, un campo de juego, un colegio, un polideportivo, una instalación municipal o un recinto privado.
Además de delimitar el espacio, el cerramiento puede contribuir a organizar los accesos, mejorar la protección del perímetro, controlar la circulación de personas y reducir la salida de objetos fuera de la zona de juego.
Por ello, antes de elegir un sistema concreto es recomendable valorar conjuntamente las dimensiones del recinto, el deporte practicado, el nivel de uso, las condiciones del terreno, los accesos y las necesidades futuras de mantenimiento.
Si necesita instalar, renovar o ampliar un cerramiento para una instalación deportiva en Madrid, puede contactar con Intercerco para estudiar las características de su proyecto.
Analizamos las necesidades de cada recinto y planteamos una solución adaptada a las condiciones de la instalación, tanto para proyectos nuevos como para actuaciones de renovación o sustitución de vallados existentes.
Solicite información y presupuesto para su proyecto de cerramiento deportivo y consulte las opciones disponibles para su instalación.
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